EL ALTAR EN EL HOGAR
EL PROYECTO MÁS IMPORTANTE
Introducción
Podemos construir grandes edificios o empresas, pero si fallamos en el cuidado de nuestra familia, habremos construido sobre arena. El hogar es el primer campo de batalla y el primer refugio de paz. Dios prefiere habitar en la sencillez de una mesa compartida.
Capítulo 1: Honrar las Raíces
Vengo de un hogar donde la tierra se cultivaba con las manos y el alma con la Palabra.
Miracin Altime: La voz del pastor. Me enseñó que el siervo de Dios es el que más ama y mejor escucha la voz del Señor Jesucristo.
Rose Marie Hilaire: Manos de comerciante. De ella heredé la chispa para los negocios y la dignidad del trabajo honrado.
No somos árboles sin raíces. Todo lo que construimos hoy se sostiene sobre los valores que recibimos ayer. Honrar a nuestros padres es asegurar nuestra casa.
Capítulo 2: Criar con el Susurro del Creador
Mi mayor proyecto no es un sitio web, es el corazón de mi hija
Amanda. Quiero que vea en mí a un hombre que depende de Dios. El regalo más grande que le puedo dar es enseñarle a distinguir el Susurro del Creador.
"Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se aprtará de él" (Proverbios 22:6).
Capítulo 3: Una Mesa para Catorce
Ser el quinto de catorce hermanos es una escuela de vida. En una mesa para catorce, el "yo" se rinde ante el "nosotros". Aprendes que la humildad es esperar tu turno y ayudar al más pequeño. Ser catorce es una "gran bendición de Dios" porque nunca estás solo.
Conclusión
El altar en el hogar no es un mueble de madera, es el tiempo que dedicamos a honrar nuestras raíces y amar a nuestros hijos. Si cuidas tu casa con humildad, Dios cuidará de tus caminos en el mundo.
SHALOM
FAMILIA ALTIME • GUEMCHON ALTIME